Desbrozadoras de jardín

Cuando tenemos un jardín con ciertas dimensiones, las desbrozadoras mecánicas nos va a ahorrar mucho tiempo en el mantenimiento de césped y el control de malas hierbas. 

Su uso es casi obligatorio en césped, consiguiendo una altura homogénea de toda la superficie. Sin embargo, para los que quieren dejar una cobertura vegetal entre árboles (algo recomendado para conservar la humedad de suelo), con la desbrozadora controlaremos el desarrollo de malas hierbas y evitaremos su crecimiento pronunciado. 

Diferencias entre desbrozadora a gasolina y desbrozadora eléctrica

Dependiendo de las tareas que vayamos a realizar en nuestro jardín y la superficie del mismo, podemos optar por elegir desbrozadora eléctrica o a motor de gasolina. ¿Cuál elegir? Vamos a intentar sacarte de dudas.

Potencia de trabajo

Una desbrozadora a gasolina siempre va a tener un rendimiento de trabajo superior a la eléctrica. Mayor rotación y revoluciones para permitir mejor corte y a mayor velocidad. 

Por tanto, cuando hablamos de superficies de césped superiores a 3.000 m2, es importante considerar utilizar la de motor de gasolina, ya que ganaremos bastante tiempo. 

Si buscamos también utilizar esta herramienta para desbrozar malas hierbas, pequeños arbustos con ramas ligeras y todo tipo de especies, también hay que considerar la de gasolina, por mejor par de trabajo.

Si el uso que le vamos a dar es reducido, entre 3 y 5 veces al año, entonces sale a cuenta ahorrar en la compra y adquirir la eléctrica, aunque hay que considerar tener un enchufe cercano o una buena alargadera de cable.

Una buena potencia de trabajo para una herramienta eléctrica de este tipo es de 950 w. Sin embargo, puede que tenga algunos problemas al eliminar tallos más lignificados de arbustos o setos. 

Planifica bien qué vas a necesitar cortar en tu jardín.

Comodidad

Si has utilizado alguna vez herramientas eléctricas, sabrás que es algo incómodo tener que arrastrar el cable, conectar el alargador y buscar un enchufe. 

Arrastrar este cable puede resultar una incomodidad si la superficie de trabajo es amplia y no rectangular. 

Además, no siempre se tiene acceso a un enchufe, dependiendo de lo alejado que esté el jardín de la casa. Hay que planificar bien el acceso al enchufe antes de adquirir una desbrozadora eléctrica. 

Ruido

El ruido es algo importante, ya que un motor de gasolina es altamente ruidoso, especialmente cuando hay poco espacio de separación entre este y la carcasa exterior. 

Por ello, si eres considerado con el ruido y te molesta trabajar a altos decibelios, debes apostar sin ninguna duda por la desbrozadora eléctrica. 

Sin embargo, no es recomendable tener una gran superficie de trabajo y anteponer el ruido, ya que existen limitadores de ruido muy económicos que te aliviarán la molestia durante el desarrollo de la actividad. 

Resumen

  • Superficies de jardín grandes: desbrozadora a gasolina.
  • Sólo mantenimiento de césped de pequeñas superficies: desbrozadora eléctrica.
  • Enchufe a corta distancia: desbrozadora eléctrica.
  • Varias actividades de corte: desbrozdaora eléctrica.

 

Mejor técnica para desbrozar el césped

Antes de introducirnos en la operación de desbrozar el césped, debemos limpiar la superficie de cualquier obstáculo que pueda dañar nuestra herramienta. 

Piedras, mangueras, juguetes, otras herramientas, etc. Una vez limpio, debemos de empezar por una esquina, pero dejando al menos 30 cm desde el borde. Con el cabezal normal, es recomendable no tocar los bordes para no causar daño en el instrumental o en el material del jardín. 

Cuando tengamos perfectamente cortado el césped, nos centraremos en lo que nos hemos dejado, los bordes, laterales y superficies con ángulos.

Con la experiencia de varios cortes, sabrás la velocidad a la que debes ir moviéndote durante la operación.

Cada cuánto cortar el césped

Para cada variedad y actividad se recomiendan distintas alturas de césped. Un valor recomendable y estándar es dejarlo a 5 cm de altura. 

Por tanto, en los meses de primavera y verano, de mayor crecimiento, es cuando tendremos que reforzar el desbrozado para emparejar la altura. Sin embargo, en invierno, aun con bajas temperaturas, existe algo de crecimiento de césped, por lo que también puede ser recomendable realizar dicha operación. 

Por norma general, éstas son las veces que tendremos que desbrozar nuestro césped:

  • Invierno: 1 vez al mes.
  • Primavera: 2 veces al mes.
  • Verano:  3 veces al mes.
  • Otoño: 2 veces al mes.